
Alfonso Davila - "Un Hombre Sin Sueños y Sin Fé, Es Un Hombre Muerto"
05 de feb de 2025
En este episodio de 'Los Hombres Sí Lloran', Juan Pablo Raba nos invita a explorar profundamente la salud mental desde una perspectiva masculina, rompiendo con los estigmas y estereotipos que la rodean. A través de entrevistas sinceras y conversaciones emotivas, se busca desentrañar las complejidades de una crisis de mediana edad, enfatizando la importancia del apoyo emocional y el pedir ayuda.
Capítulos
Introducción al invitado
Alfonso es presentado oficialmente como el primer invitado del año. Juan Pablo destaca su admiración por él, a pesar de no tener un guion predefinido para la entrevista.
La charla en el retiro de hombres
Juan Pablo comparte que conoció a Alfonso en un retiro para hombres, donde Alfonso compartió una charla sobre 'La Víctima'. Juan Pablo quedó profundamente conmovido por el mensaje.
El impacto de la infancia y la violencia
Alfonso narra su infancia compleja, donde vivió en un entorno de violencia doméstica, lo que influenció sus reacciones violentas en su juventud y su percepción de sí mismo.
Las crisis personales y profesionales
Alfonso revela cómo sus decisiones de vida lo llevaron a un ciclo de autovictimización y conflictos personales y laborales, que afectaron profundamente sus relaciones y oportunidades.
Transformación personal y herramientas
A través de la pandemia y una serie de experiencias personales, Alfonso comenzó a replantearse su vida, adoptando una serie de herramientas como el perdón personal, la gratitud y el Brazilian Jiu-Jitsu para reconstruir su identidad.
Relación con sus hijos
Reflexiona sobre sus errores pasados con su hija mayor, Mariana, y cómo busca ser un mejor padre para su hijo más pequeño, Emiliano. Esta nueva etapa de vida le ha enseñado sobre el amor y la paciencia.
Impacto del Brazilian Jiu-Jitsu
Alfonso explica cómo el Brazilian Jiu-Jitsu le proporcionó estructura y disciplina, convirtiéndose en una metáfora de su proceso de transformación personal y mental.
Reflexiones finales y mensaje de esperanza
Alfonso deja un mensaje alentador de no compararse con los demás, perdonarse a sí mismo y cuidar la salud. Resaltan la importancia de encontrar felicidad personal y la lucha constante por ser una mejor persona.
Conclusión
El episodio concluye con un llamado a la acción, promoviendo el uso de recursos de salud mental disponibles a través de Celia, para continuar apoyando el bienestar emocional y fomentar la búsqueda de ayuda profesional en la comunidad.
Menciones
Hola, soy Juan Pablo Raba y junto a Celia, plataforma líder en Latinoamérica para el cuidado de la salud mental y el bienestar emocional, te damos la bienvenida a Los Hombres Si Lloran. Este es un espacio seguro dedicado a explorar un tema crucial y a menudo pasado por alto, la salud mental, mientras rompemos con los estigmas y estereotipos que la rodean. Acompáñame en este viaje personal mientras yo navego por una crisis de mediana edad y comparto el impacto que ha tenido en mi bienestar emocional. Junto a Celia, cada miércoles traeremos conversaciones sinceras con amigos extraordinarios y entrevistas con expertos que nos ofrecerán consejos prácticos para profundizar en las complejidades de la salud mental y la importancia de levantar la mano y buscar ayuda. Los hombres y llora, donde la vulnerabilidad es nuestra mayor fortaleza. Los hombres y llora, donde la vulnerabilidad es nuestra mayor fortaleza. Bueno, oficialmente, eres realmente el primer invitado del año. Alfonso, hermano, gracias por estar acá. Gracias a ti por invitarme, Juanpa. Gracias por tomarte el tiempo, lo valoro muchísimo. Todavía de verdad me conmueve profundamente que la gente quiera venir a sentarse a hablar conmigo. Desde esta orilla y desde este programa y desde este equipo te lo agradecemos un montón. Y siendo fiel a mi costumbre, que todavía mi esposa no entiende mucho porque Mónica es periodista. Entonces lo primero que me decía ella siempre, bueno, ¿quién es tú? ¿Qado, qué le vas a preguntar, ya investigaste, ya tienes... Entonces, siendo fiel a eso, cuando salí a la casa Mónica me dijo, ni te pregunto si sabes qué vas a preguntar, ¿verdad? Le dije, sí, no, no, no me preguntes. Y cuando tú llegaste me dijiste que de qué íbamos a hablar y que te respondí. Que si yo no sabía, menos tú. ¿Y qué te respondí? Que si yo no sabía, menos tú. Así que sigo siendo fiel a mi compromiso y mi compromiso simplemente es que quiero estar presente en esa conversación, para que como te dije antes, me puedas contar lo que quieras. Ahora, ¿por qué estás aquí? Yo te conocí en un entorno muy especial, que fue un retiro, un retiro para hombres. En ese entorno donde se conoce, pues además gente muy especial y se viven momentos especiales, pues porque irremediablemente terminas compartiendo cosas intensas y profundas de la vida. Tú eras uno de nuestros coaches, nuestros acompañantes, y creo que tuvimos muy buena afinidad desde el principio, pero creo que sobre todo tenía ganas de invitarte porque tú tal vez fuiste la persona que más me tocó el corazón. Cuando tú te hice tu charla, a mí fue como si se me hubiera abierto un rayo de luz desde el cielo. Y me ayudó a entender muchas cosas y me conmovió mucho. Entonces, esa es la razón por la que estás acá. Así que empecemos por el principio. Cuéntanos un poco quién eres tú y a qué te dedicas. Bueno Guampa, primero es cuando te conocí, recuerdo que las palabras fueran, te voy a volver mierda pero te admiro, como las palabras que usé cuando te conocí, tengo una gran admiración y estar sentado hablando contigo es un sueño, Admiración y estar sentado hablando contigo es un sueño, porque muchas veces cuando tú conoces a ídolos o a personas que admiras mucho, te decepcionas. Contigo pasó algo y es que desde el principio fuiste una gran persona, por eso mismo me siento honrado de estar aquí sentado contigo. ¿Qué te puedo decir de mí? Yo soy un hombre que al igual que todos está buscando un lugar en el mundo. Venir a este espacio me parece chévere porque he escuchado mucho que hablas de la crisis de la mediana edad. Yo soy un hombre que por mis decisiones desde que tengo uso de razón he estado en crisis. Siguiendo un poquito con lo que soy o con lo que hago, hace años opté por ser entrenador, yo soy entrenador deportivo y me especializo en un deporte que se llama Brazilian Jiu Jitsu, que creo que también es algo que compartimos, enseño boxeo y más que un entrenador me considero un coach. Mi objetivo no es entrenar personas o poner a las personas a hacer repeticiones, sino sacar lo mejor de cada persona. Si me preguntas, ese es como mi más grande talento. Y siguiendo con el tema, cuando nos conocimos yo creé una charla que se llamaba La Víctima. Con el tema, cuando nos conocimos, yo creé una charla que se llamaba La Víctima. Yo con el pasar de los años y al ver cómo la vida no evolucionaba, descubrí que me volví un especialista en culpar a absolutamente todo de lo malo o bueno que me pasara. Al entorno, mi color de piel, la condición social de mis padres, no sé, absolutamente todo, que mi papá no me dejó una herencia. Recuerdo que por mucho tiempo, cuando papá murió, me quejé mucho y decía puta, el viejo ni un peso nos dejó, ¿sabes? Y como que siempre me encargué de hacerme víctima y de hacer culpable a todos los demás de que yo hubiese fracasado. Básicamente eso fue por lo que nos conocimos y esa fue la charla que creé. ¿Cuál es ese, para que empecemos ahora sí realmente por el principio, cuál es ese entorno en el que creciste? Bueno, bro, yo siempre cuando me preguntan de mi vida, inicio hablando porque yo fui un hijo deseado. Esa es de las cosas que yo digo con más orgullo. Mi mamá es una mujer muy dura, pero siempre me ha expresado que su más grande sueño era tener un hijo, y yo fui el primero. que su más grande sueño era tener un hijo y yo fui el primero. Yo nací en un entorno humilde, pero en el que jamás faltó absolutamente nada. También digo, no sé qué tan relevante sea esto, pero soy hijo de una pareja interracial. Mi papá es un hombre blanco, rubio, mi mamá es una mujer negra de color. Entonces, digamos que en los principios de la vida eso crea ciertos, no sé cómo sea la palabra, como ciertos traumas, yéndome al lado víctima, porque recuerdo mucho que cuando éramos chiquitos y caminábamos con el viejo, yo tengo un hermanito que amo mucho, y nos veían en la calle con mi papá de la mano y decían, viejo degenerado viejo cochino no que sea eso cosas así entonces digamos que fue chistoso porque yo me vine a dar cuenta que era negro muy grande porque el viejo el viejo nunca el viejo nunca nos yo tengo un pensamiento y es que es un pensamiento muy personal y es que la mayoría de personas hacen comentarios racistas el único ser humano que jamás le escuché hasta mi mamá que es negra brota está así te lo digo no puede ser pero a mi papá jamás le escuché yo me vine a dar cuenta cuando pasaron estas cosas entonces en qué entorno me creyó me cree en un entorno de complejos me creen en que me creen un entorno de complejos y me creé en un entorno... ¿Pero por qué complejos? Si tu viejo nunca hizo referencia. Porque cuando me di cuenta que era negro, empecé a querer tener los ojos azules, el pelo rubio, en ese momento de mi vida que era un niño yo no entendía que, pues bro, que mi color incluso era una ventaja, ¿sabes? Y digamos que de niño tuve muchos complejos y creo que es ahí donde inician muchos de mis comportamientos, de mis comportamientos, de mis faltas de carácter, porque me acostumbré que cada vez que alguien se burlaba de mí lo golpeaba. ¿Sabes? Y esa es mi historia. Cuando fui niño, cada vez que a alguien me faltaba el respeto, lo que aprendí fue a pegarle. Entonces eso hizo que desde muy niño fuese una persona muy violenta y obviamente como yo era niño no entendía que cuando eres violento lo que generas en los demás es rechazo y no era por otra cosa sino porque yo no tenía la capacidad de dialogar, igual era un niño como te digo. ¿De quién aprendiste eso o fue solamente impulso tuyo? Mi papá fue un hombre muy amoroso pero papá le pegaba mucho a mamá, papá golpeaba mucho a mamá, no sé, yo no, yo te puedo decir que jamás golpeé a una mujer o jamás he golpeado a ninguna persona que sea más débil que yo, pero tal vez adquirí esa capacidad de solucionar los conflictos con violencia, pero hoy en día entiendo que es echarle la culpa a algo, ¿sabes? Porque cuando pasó el tiempo pude haberlo cambiado. Y sin embargo, a medida que pasó el tiempo, seguí siendo un tipo violento. ¿Alguna vez pudiste hablar con tu papá? No. No. Nunca. O sea, ¿tu papá fue un hombre violento hasta el día que murió? ¿Crees? No, no, papá, cuando nosotros crecimos, papá es como si fuera otra persona. Sí. Pero curiosamente es como en esa buena persona que se volvió, se le hubiese olvidado lo hijueputa que fue, ¿sabes? Como si él mismo lo hubiese olvidado lo hijueputa que fue ¿sabes? como si él mismo lo hubiese como si él mismo lo hubiese olvidado, entonces se volvió un tipo muy querido muy pacífico pero el tema jamás se jamás se tocó, pero por ejemplo mamá pues mamá lo detestaba, ¿sabes? yo tengo un tema y es que yo nunca lo pude detestar porque yo juzgo a las personas por como han sido conmigo eso lo adquirí solito yo nunca en la vida si es que Juan Pablo hizo tal cosa yo no te juzgo por eso yo juzgo a mi papá por como fue como papá mi papá me pegó una vez en la vida ¿sabes? jamás me tocó siempre fue conmigo súper buena persona pero crecí viendo a mi papá golpear a mamá. ¿Cómo edad tenías? ¿Cuál es el recuerdo de qué edad lo tienes? Yo tengo de 8, de los 8 a los 14 años, 16. ¿Alguna vez te metiste? Sí, sí, tengo un recuerdo muy triste y fue que en algún momento él cortó a mi mamá con una copa en la cara y yo lo confronté, lo confronté. Y fui muy violento, no le pegué, pero lo confronté fuerte. Y me sentí muy mal, bro, me sentí muy mal porque sentí que incluso sentí ganas de... Pero por primera vez en mucho tiempo sentí esa necesidad de defender a mi vieja. Oye, ¿qué tipo de...? Porque supongo que te debe haber traído algún tipo de problema crecer, o sea, obteniendo esas reacciones. Mira que yo creo que el problema más grande de mi carácter es, esas reacciones? Mira que yo creo que el problema más grande de mi carácter es durante mucho tiempo no sentirme aceptado ni encajar en ningún lugar yo creo que esa es como la repercusión más más grande y creo que con el tiempo yo mismo creé historias de mí que no eran ciertas ¿sabes? como que no era agradable como que no era guapo como que no era guapo como mil cosas que yo mismo creé y creo que eso mismo hizo que yo no tuviese la capacidad de encajar y hasta hace muy poco me pasó que en determinados ambientes con determinadas personas no me siento cómodo porque guampa cuando tú te vienes contando la misma historia durante 30, 40 años estos tipos del PNL dicen que con uno decir una vez cambia el chip y eso es falso eso está sembrado en ti y es un trabajo grande que uno tiene que hacer ¿Cómo era tu mamá? ¿Cómo fue que ser con tu mamá? con respecto a eso? Mamá es una mujer muy dura, muy seca, muy seca, pero nos amaba mucho, bro. Y mi mamá, el recuerdo que yo tengo de mamá es que toda la vida tuvimos lo mejor, es decir, a nuestra manera humilde teníamos lo mejor, ¿sabes? Y ella, mamá, yo tengo una historia chistosa y es que mamá vendía tamales. Y mi mamá mandó a hacer una tarjeta que se llamaba Los Tamales de la Negra Marlén. Puta huevo, ni un día en el colegio no se invité a algún compañero y uno de estos híos de puta escogió la tarjetita y se la llevó para el colegio. Y entonces empezaban a hacer el coro, ¡Tamalero, tamalero! Y era todo el salón haciéndome bullying sobre eso. En ese momento era de lo que vivíamos, pero yo era un niño, tendría 12 años, 13 años. Mi reacción, te imaginarás que fue violenta, pero a lo que voy con esto es que ella hizo cuanto pudo porque tuviéramos una gran vida ella hizo cuanto pudo para que nuestros sábados fueran increíbles ella hizo cuanto pudo para que el fin de semana pudiéramos estar en una escuela de basquetbol ella fue una mujer increíble ¿es lo que hacía los fines de semana? ¿deporte? deporte desde niño me gustó siempre el deporte de hecho si tú me preguntas el recuerdo más grande que tengo en la vida es jugando fútbol con papá. Sí. Es el recuerdo más... Los recuerdos grandes que tengo de los dos. Una vez jugué... Cuando en una de sus peleas él nos recogió y fuimos a jugar fútbol a un parque y no recuerdo nunca haber admirado tanto a... Papá jugó en el Deportivo Cali del 40 y algo. Y mi papá era gordo, bro, pero ese día lo que recuerdo es que parecía Maradona, ¿sabes? Puta, Maradona poseyó a mi papá y yo tengo ese recuerdo y sentí mucha admiración por él ese día. Y con mamá pasó igual algún domingo, fuimos a un parque, jugamos básquetbol y... Y sabes, bro, creo que es el único recuerdo que tengo yo de ella, mío de niño, siendo muy feliz. ¿Ellos estuvieron juntos mucho tiempo? La historia de ellos es que ellos, mi papá tenía otra esposa y nosotros éramos como una familia alterna, entonces tal vez él tuvo las dos familias como al mismo tiempo. Entonces sí, mi hermano, el recuerdo que tengo de su separación, yo tendría 16 años, entonces tal vez estuvieran juntos 16 años, pero mamá siempre estando oculta. La versión es que mi mamá tampoco nunca supo cuando se destapó todo. Yo descubrí que tenía hermanas, tenía cuatro hermanas, sobrinos, primos, pero estaba súper gringo, ¿sabes? Es como lo que recuerdo de mi infancia. ¿Y a tus hermanas las conoces? Las conocí cuando era muchacho y... Bueno, yo tengo una filosofía y es que si no tengo algo muy bueno que decir no digo nada, pero las conocí. Perfecto, pues dejamos así sin problema. Oye bro, desde pequeño entonces, como ese tema con el deporte, lo que te preguntaba antes como de los problemas es, ¿alguna vez te trajo problemas alguna reacción violenta, no sé, con la justicia, con algún papá de algún compañero? O sea, ¿alguna vez se volvió un problema para ti? Sí, sí. Incluso de grande, de muchacho. Algún día en el colegio alguien se burló de mí por alguien y le boté todos los dientes. Él tenía la cabeza contra una pared y le metió una patada y escupió todos los dientes de adelante. Estoy hablando que estaba en primer bachillerato. ¿Y qué pasó? Pues te imaginas el problema. No me expulsaron porque el muchacho, su papá, su papá cuando vio lo que pasó y vio a su hijo mueco, hizo una cantidad de comentarios súper violentos, nos amenazó, en fin, y creo que eso nos salvó de la expulsión. Y así tuve eventos toda mi infancia. Hoy en día, echando para atrás, pues dices el tema como de la aceptación, ¿de dónde crees que venía eso? O sea, ¿de dónde crees que veníaía esa reacción tan violenta? Además de que lo viste en la casa ¿Crees que esa puede haber sido la raíz de reaccionar de esa manera? Yo siempre he dicho que fue la forma en que vi reaccionar a mis papás siempre Mi casa no fue un infierno, pero habían gritos Y creo que la forma en que aprendí a solucionar las cosas fue a los golpes, hasta determinado momento, yo en mi vida, Juanpa, y lo contaba en la charla que les di alguna día, y es que las dos formas de solucionar mis, las tres formas de solucionar mis problemas hasta hace algunos años fueron la violencia, las mentiras y victimizarme. Esas fueron las tres formas en las que yo escapaba cuando había un problema. Entonces, no sé, nunca he sabido a quién le compré eso. Lo que sí te puedo decir es que en la casa hubo violencia. ¿En qué momento te vas de tu casa? ¿En qué momento te independizas? Viejo, viejo, mi mamá me echó como a los 30 y algo. A mí me echaron de la casa y yo era muy responsable, yo era un tipo muy responsable y le viví gratis a mi mamá el resto de tiempo, trabajando y le viví gratis. a mi mamá el resto de tiempo, trabajando y la viví gratis. Entonces por eso cuando yo entiendo que mi miedo más grande, Juanpa, mi miedo más grande es que si yo me muero hoy no existe absolutamente nada hecho por mí, mis hijos, pero algo. No hay un logro mío del cual yo me sienta muy orgulloso. Mi miedo más grande es morir en el fracaso que asumo que fue mi vida. Yo hoy en día comprendo el éxito como algo muy personal que cada persona, cada quien entiende el éxito a su manera. Cuando yo entendí que el fracaso de mi vida había sido yo, cuando voy a este retiro y escucho la primera charla donde decía somos responsables de todo lo que nos ocurre y fue un chip que hizo y hasta ese momento de mi vida yo había culpado a cada persona que había pasado por mi vida por mi fracaso. ¿Cómo qué, por ejemplo? Mi color de piel. Yo siempre pensé que la gente me rechazaba por mi color de piel. Yo siempre pensé que... Te voy a dar un ejemplo grande, mi hermano y yo nacimos en las mismas condiciones, mi hermano tiene maestría, estudió y teníamos lo mismo y yo siempre me quejé hasta ese momento que yo no había estudiado porque mis papás no me dieron educación, a mi hermano tampoco, este tipo se metió al Sena y en ese tiempo yo era tan bruto que yo decía uy, qué boleta el Sena y prefería hacer nada, meterme en Sena, ¿sabes? y pareciera algo pequeño, pero mira que algo tan pequeño nacen cosas grandotas la primera experiencia que yo tengo, Juanpa, con la vida laboral ahora que me preguntas cuándo me independicé, cuando tenía como 16 años, mamá me consiguió un trabajo en McDonald's, en una vaina de hamburguesas, y yo, y cuando llegué al trabajo me salió, me sale el tipo, bueno, usted tiene que freír hamburguesas, y me salió con una huevonada de este tamaño de volantes para repartir. me salió con una huevonada de este tamaño de volantes para repartir. Y yo, entonces me dijo, usted tiene que ir a la unicentro, me acuerdo, usted tiene que ir a repartir estos volantes a tal lado, con respeto a los que lo hacen, si tú te quieres sentir ignorado, reparte volantes, un puta trabajo tan aburrido. Entonces yo salí con mis volantes a repartir, pero si yo hubiera hecho de para atrás, sería uno de los momentos donde devolvería mi vida. ¿Sabes qué hice ese día? Cogí todos los volantes, los boté a la basura, le dije al señor como una mentira, ya los envié, pero tengo que irme a la universidad. Y renuncié a esforzarme, renuncié a esforzarme y a seguir en la casa haciendo nada, viste, entonces yo tuve que entender muy viejo que cada cosa que me había pasado yo la había forjado detalle a detalle, detalle a detalle, mentira a mentira, error a error y tú sabes que donde estábamos nos decían que cada quien hacía lo que fuera con las herramientas, cada quien hace lo que puede con las herramientas que tiene pero uno a veces con buenas herramientas hace muchas estupideces también y yo hice muchas y por eso yo decidí crear la historia de la víctima porque a través de ella yo pude sanar y empezar una vida nueva no sé si tarde pero empecé creo que tarde el tiempo es una cosa muy relativa y empezar una vida nueva. No sé si tarde, pero empecé. Creo que tarde es el tiempo, es una cosa muy relativa, bro. ¿Me quieres contar la historia de la víctima? Claro que sí. No recuerdo cómo arrancaba, hace mucho no la hago, pero siempre culpé a cada cosa que me pasó en la vida y siempre culpé a los demás de mi fracaso. cada cosa que me pasó en la vida y siempre culpé a los demás de mi fracaso. Yo fui un hombre muy mentiroso. Para resumirte un poquito el cuento, en el 2017 yo conseguí un trabajo en un gimnasio donde había muchas mujeres. muchas mujeres y cuando consigo este trabajo por primera vez en mucho tiempo tenía un sueldo decente, ¿sabes? Y todo mi esfuerzo, como te dije, fui deportista, llevo 15 años haciendo kickboxing, 12 años haciendo jiu-jitsu, 15 años haciendo lucha y digamos que en ese momento todos esos años de experiencia se pagaban en un buen empleo. Cuando entré a ese trabajo empecé a relacionarme con todas las mujeres de este lugar y no me preguntes nunca he sido el tipo más gu, pero por cada cuatro semanas me iba con cuatro o cinco viejas y fue un círculo vicioso que ocurrió durante dos años. Dos años en ese círculo vicioso. Y entonces, Juanpa, energéticamente empiezas a acumular 50, 60 mujeres que te detestan porque son 60 mujeres con las que jugaste. Son 60 mujeres a las que jugaste, son 60 mujeres a las que les pedí dinero prestado y no les pagué, son 60 mujeres a las que les conté historias que eran mentiras y se dieron cuenta. Cuando pasó el tiempo y en el lugar me descubren me expulsaron, me echaron. Y Master ahí inició un declive de mi vida absurdo porque no conseguía trabajo cuando tú has sido una persona que pides dinero prestado, engañas a las personas, no pagas tu nombre queda por el piso y en ese momento yo era el malo de la película y el verdadero malo, es decir, yo sí fui, porque hay otra cosa dura en la vida, Juanpa, y es cuando uno levanta la mano y tiene que decir yo sí fui, yo la embarré, yo me equivoqué, es mi culpa, pero en ese momento de mi vida, cuando me habían echado y cuando yo había hecho tantas cosas, yo seguía culpando a los demás y para mí fue culpa de quien me echó y fue culpa porque yo fue un ejemplo que cogí de mi papá porque él tenía más de esta y yo y yo seguí en la película de seguir de seguir culpando a las personas pero juan para cuando cuando esto ocurrió venía pandemia cuando eso pasó para su pandemia yo me fui yo tengo una hija y tengo una hija que en ese momento ya tiene 17 años y con marianita es una historia loca de jupa, porque con Marianita yo siempre dije, Marianita tiene dos caminos, tres caminos, o va a odiar a los hombres, o va a ser la mujer más puta del mundo, o va a ser lesbiana, porque fue el ejemplo que le di, ¿sabes? Y vuelvo y te lo digo, Juan, yo soy un hombre que hoy está sentado, normalmente acá vienen muchas personas, es un juicio, pero a contar cosas muy buenas o a contar cosas. Yo aquí hoy estoy sentado a contarte cómo mis malos actos me deterioraron. Cada cosa que hice estuvo mal. Yo le di un ejemplo terrible a mi hija y efectivamente, yo nunca he sabido si los gays se hacen o nacen, yo eso no lo sé, bro. hija y efectivamente yo nunca he sabido si los gays se hacen o nacen, yo eso no lo sé bro, pero lo que yo sí tenía presupuestado es que una de esas tres cosas iba a pasar con base en el ejemplo que yo le había dado y hoy en día creo firmemente que Mariana entendió que los hombres engañaban, porque fue el ejemplo que le di, pero cuando me fui Empecé a entender, hermano, el verdadero amor. ¿Sabes? Aunque ella ya estaba grande, yo nunca había experimentado lo brutal que se siente ver feliz a un hijo, güey. Yo me acuerdo que en ese momento tal vez no me iba tan mal y le daba cosas y sonreía, brother y me hacía feliz y por primera vez en mi vida no era un hijo de puta ni un mentiroso y por primera vez estaba escogiendo a mi sangre por encima de por encima de mujeres ¿sabes? entonces digamos que en la pandemia yo empecé a... Además, güey, ¿un qué? Además que empecé a envejecer, porque, ¿sabes? Los años van pegando y no se van dando cuenta de eso, y te empiezas a dar cuenta que ya no eres tan llamativo para las mujeres, y te empiezas a dar cuenta que ya conseguir trabajo no es como antes. Y pues, brother, y en la pandemia pasó que, pues que todo el mundo me dio la espalda. En la pandemia me di cuenta que lo único que tienes es a tu familia y a tus hijos. Y la gente dirá, pues si es que eso es obvio. No, no, no, es obvio, bro. Mucha gente camina por el mundo sin entender eso. Hoy en día yo entiendo que la única persona que te ama como eres es tú, tu mamá, tu papá. Ellos saben que eres un hijo de puta, pero te aman, ¿sabes? Y lo entienden porque los papás siempre dicen, yo sé quién es mi hijo, no sé si alguna vez has escuchado eso. Ellos saben quién es su hijo y ahí entendí eso, bro. Cuando pasó la pandemia, nosotros habíamos montado una empresa de entrenamiento en la casa, pero cuando la pandemia se acaba, la gente ya estaba mamada de hacer ejercicio con botellas de agua, weón. La dinámica de la pandemia era hacer ejercicio con las sillas, con las botellas. Cuando ya empiezan a abrir, la gente dice, no, me voy para el gimnasio. La empresa se quiebra y otra vez Alfonso en declive, pide plata prestada, no pague. En fin, brother. Pero para seguirte resumiendo el cuento, en una de mis constantes ir caminando quejándome por la vida escuché un tipo que decía que el que no era capaz de agradecerlo mucho, que no podía agradecerlo poco, no podía agradecerlo mucho y ese día me hizo un crible y me dijo puta guampa perdóname la palabra porque ese día entendí que me la pasé la vida quejándome por todo que porque soy muy gordo que porque soy muy negro sabes, en ese la vida quejándome por todo, weón. ¿Qué porque soy muy gordo? ¿Qué porque soy muy negro? ¿Sabes? En ese momento me quejaba porque mi mamá todos los días me daba un almuerzo, weón. Me daba un café, es decir, sí tenía. Y yo no tenía la capacidad de ver que yo tenía ángeles que me cuidaban. Pero cuando yo escuché esa palabra entendí que no me pasaban cosas muy buenas porque yo no tenía la capacidad de agradecerlo mucho. ¿Sabes? Y cuando yo empecé a agradecer cada cosa que me pasaba, yo tengo una moto, bro, y yo todos los días cuando voy en mi moto me voy al Transmilenio y digo, ¡Puta, gracias! Porque hay miles de millones de personas que están caminando, es una puta incomodidad, yo por lo menos voy aquí sentado tomando el viento. personas que están caminando, esa incomodidad, yo por lo menos voy aquí sentado tomando el viento, pero yo no tenía esa capacidad de, sí, yo no tenía esa capacidad de agradecer, entonces ahí empezaron a pasar buenas cosas en mi vida y lo otro es que un día vi un tipo en la calle pidiendo comida y Alfonso le invitó un pedazo de pizza y yo le pregunté ¿cómo está? y el tipo me dijo bien, gracias a Dios y sonrió pero mi sensación fue rabia pues yo dije pero porque estaba feliz este hijo de puta si no tiene ni para comer pero ese día hizo un chips y si tuvo yo le di ¿sabes? yo le ayudé y Juanpa mira que de un tiempo para acá me pegué a Dios a lo que yo entiendo que es Dios, a mi manera, entonces desde ahí han empezado a pasar una cantidad de cosas increíbles, en la charla del superhéroe también yo explicaba que existen varios tipos de víctimas, tipos de víctimas. Existe el tipo de víctima que yo le llamo como el superhéroe, que es ese tipo de persona que quiere salvar a todo el mundo, pero quiere salvar a todo el mundo para después decir que yo fui el que te salvé, yo fui el que te ayudó. Una de las cosas más difíciles, Juanpa, de ser como he sido, de ser lo que fui, es limpiar mi nombre. Cuando no sé si alguna vez has pasado por un momento donde tu nombre se ve involucrado, se ve sucio. Mirar a la gente a los ojos no es fácil. Ojo, cuando sí la has embarrado. ¿Sabes? Cuando sí la has embarrado. ¿Sabes? Cuando sí la has embarrado. Ya después viene un proceso. Yo he tenido que aprender a perdonarme y a no ser tan duro conmigo. Hubo un momento en mi vida, Juanpa, donde yo no podía mirar a nadie a los ojos, Juan. Yo no podía mirar a nadie a los ojos porque ahí estaba el que me quedó bebiendo plata, me engañó, se fue con tanto, me cobró tanto y no lo hizo. Y mirar a los ojos era, me daba miedo salir y encontrar a mi persona, y entendí que la única manera de limpiar mi nombre era perdonándome y entender que esa persona yo ya no era otra de las formas por las que dejé de ser víctima fue porque yo yo entendí que que el camino es ser buena persona ¿sabes? yo hoy en día yo toda la vida escogí hacer lo malo lo mal hecho ¿sabes? siempre escogí hacer lo malo, lo mal hecho, ¿sabes? Siempre escogí hacer lo malo, lo inadecuado, coger un dinero que no debía coger, etc. Y hace algún tiempo alguien me enseñó que cada vez que hacer el mal me llamara, escogiera hacer el bien. Aún me equivoco, Juanpa, y aún lidio con demonios grandotes pero pero me he enfocado en ser buena persona y yo creo Juanpa que a eso me el amor de mis hijos brother eso es lo que a mí me si tú quieres ver bondad si tú quieres ver transparencia si tú quieres ver cosas lindas mira a tus hijos a los ojos y eso es lo que ha hecho que yo hoy en día trate de ser una mejor una mejor persona que si aún que si aún no obtuvo como una víctima sí, seguro, yo creo que es algo que tenemos todos impresos yo creo que desde que estamos chiquitos la mamá nos contagia con frases victimistas desde que estamos en relaciones no falta el pendejo que dice sin ti me muero, sin ti no puedo vivir, no vas a encontrar a nadie mejor que yo y desde esas pequeñas palabras es donde empiezan las conductas y es donde los humanos empezamos a culpabilizar a los demás de lo que nos pasa. empezamos a culpabilizar a los demás de lo que nos pasa. ¿Alguna vez en ese tránsito buscaste ayuda? ¿Pasaste por terapia de algún tipo? Nunca. ¿Nunca se te pasó por la cabeza? ¿O simplemente nunca apareció como la oportunidad? No, nunca. Nunca, bro. Nunca. Nunca, nunca bro, nunca. Yo creo que los hombres tenemos esa capacidad de escondernos y huir, y de vivir en prisiones, y yo siempre escogí vivir en una prisión, en la prisión de la vergüenza además además, ¿no? En la prisión de la mentira. Entonces nunca, nunca, nunca busqué apoyo. Cuando fui al retiro encontré respuestas. Encontré respuestas, pero... O herramientas, por lo menos. Herramientas. ¿Cuáles son esas herramientas que tienes hoy en día? Porque tú acabas de decir que, claro, que uno que una información impresa y no es tan fácil. Una cosa es reconocer algo, por eso es que para mí la terapia tiene tanto valor y por eso es que tenemos a este socio que es Celia. Porque yo siempre dije con Dani, decíamos, donde esto funcione, donde la gente llame la atención, después ¿qué hacemos? Porque yo terapeuta no soy, entonces Celia nos ha dado esa oportunidad de poder llevar a la gente a terapia, hablar con especialistas. Pero como tú bien dices, a veces no es suficiente con reconocer que te pasa algo, que está muy bien reconocerlo, ¿cuáles dirías tú que son hoy en día tus herramientas para no caer en esos viejos patrones y para no ser, digamos, ese Alfonso del pasado? Porque me acabas de decir que eres una persona nueva. Totalmente. Juanpa, yo creo que lo principal es que yo ya en serio no me tomo nada personal. Yo creo que esa es la herramienta más grande. Yo tengo un dicho y es que siempre es personal es como una ironía que yo digo pero yo hoy en día trato de no tomar nada personal y de ponerme en los zapatos del otro todo el tiempo hablando en conflictos ¿sabes? y perdonarme, perdonarme hermano yo creo que es la herramienta más grandota para poderte mirar a ti para mirar a cualquier persona a los ojos y entender que hoy soy un tipo nuevo. Esa es como la herramienta más grande que yo tengo. Hoy en día para mí es muy importante ser buena persona. Para mí, para mí que ser buena persona, no hacerle daño a nadie y yo creo que mis hijos yo soy canson con el tema de los hijos pero pero creo que ellos son mi herramienta más grande. ¿Cuántos tienes? Yo tengo Marianita que tiene 17 y Emilianito que tiene 14 meses. Ah, es un bebé es un bebé y me y me está enseñando y me está enseñando del amor y me está enseñando que no todo es a los gritos y me está enseñando me está enseñando que los todo es a los gritos. Y me está enseñando que a los hombres también se les trata suave, güey. La lesión más grande que me da mi hijo es que a los hombres también se les trata suave. Que a los hombres no funcionan siempre las patadas. Esa es la lesión más grande que me da mi hijo de 14 meses todos los días. No importa cuánto lo grite, no copia, brother. No copia. No copia. Qué bárbaro. No le importa un culo o nada. Toca suave. Y si le das amor, y si lo tratas bien, va. Y si lo gritas, y si no quieres... Es espectacular. Sí. Es espectacular. Es un gran profesor. Con Marianita fui muy... Yo no le pegué, pero fui muy... Fui muy violento en mi crianza. Yo a Mariana no la cargaba porque yo decía que ella tenía que aprender a levantarse sola. Y tengo un dolor grande porque hoy en día cuando voy a cargar al niño me siento mal con ella, ¿sabes? Y no me está oyendo, pero me siento mal con ella. Es algo que tengo aquí adentro. Porque yo le enseñé a ella que nadie le daba la mano, que se paraba sola. Y desde chiquita se paraba sola, bro. Y se amarraba los zapatos sola. Emiliano pone el pie ahí hasta que no le amarra y no arranca. ¿Sabes? Entonces, ¿cómo es tu relación con ella hoy en día? ¿Con Margarita? Con tu hija, sí. Muy mala. ¿Sí? Muy mala. Es una relación muy mala. Yo no creo que la palabra sea que no me ame, pero siento que está huyendo de mí. Siento que está huyendo de mí. Yo creo, Juanpa, que la realidad más dura de la... Una de las realidades más duras de los humanos y es que a veces no queremos como son a quienes amamos. Los queremos, pero no los queremos como son. Y creo que yo le he mostrado de muchas maneras que aunque la amo o no la amo como es, por su vestir, por lo que eligió ser, por mil cosas la adoro con mi alma pero no, como seguramente a ella no le gusta como yo soy, pero me ama no sé si me entiendas y Mari es una mujer tan sabia que lo que ha decidido es tomar distancia Mariana también me ha enseñado que uno no tiene que estar donde no quiere estar y me lo ha enseñado con la acción de que no quiere estar conmigo y me duele brome duele y la llama y la busco y demora tres cuatro horas en contestar pero es su forma de decirme no me siento cómodo contigo y he tenido que aprender ahora tengo que aprender a cambiar a cambiar mi forma de ser cuando estoy con ella. ¿Te gustaría que fuera diferente la relación? Sí. La relación, no ustedes, la relación. Sí, sí, claro, claro, y lo he intentado. Pero creo que a veces uno causa tantas heridas en la gente que a la gente le cuesta intentarlo. Y creo que eso pasa con mi niña. Pero la amo, ¿no? Y estoy ahí para ella siempre y cuanto me pida y siempre voy a estar porque porque la herramienta más grande que aprendí de mi papá es que los papás están eso es la herramienta más grande papá papá tenía otra mujer papá mil cosas papá golpea mamá pero papá fue papá y siempre estuvo para mí. Si tú miras mis fotos de grado, papá estuvo ahí, él estuvo en todo lado. Yo aprendí que uno siempre está para los hijos. Eso se lo copié y siempre estoy para ellos, bro. Y los hijos para mí son lo más grande que existe. ¿Y papá, me parece que en la conversación antes dijiste que tu papá ya no estaba? No, papá se murió en el 2014. Se rompió la cadera y después de eso entró, tuvo un derrame y en fin, falleció. ¿Se fue en paz? ¿Te fuiste en paz? No. Cuando, como te decía, cuando papá murió, Juanpa, él entró un tiempo en un estado de como de demencia. Cuando él estaba en el quirófano se despertó en plena cirugía. Y dicen que el dolor hizo que él se volviera, no sé cómo sea la palabra, un poquito loco. Y cuando papá murió, él duró, siempre que yo lo llamaba, Cuando papá murió, él duró, siempre que yo lo llamaba, duró, él duró por lo menos tres o cuatro semanas, tal vez meses, pidiéndome que lo fuera a ver. Y nunca saqué el tiempo. Nunca saqué el tiempo para ir a ver a papá. Siempre prefería hacer otras cosas, irme con una vieja. Yo tengo un recuerdo muy triste y fue que el viejo me dijo hijo, tráeme un pollo mi papá no podía ni comer y yo y mira, y yo no iba porque no tenía para llevarle un pollo y tenía cuando yo por fin fui a ver a mi papá ese día, recuerdo tanto que me dijo hijo, voy a un lugar donde voy a poderme vestir, donde voy a poder jugar ajedrez. Lo amo mucho, yo no quería un pollo, solo quería verlo. Recuerdo que se giró, me dio la espalda y me fui. Al otro día se murió. Él entró en un coma, bro, y yo, cuando yo lo fui a ver, que él estaba como en el coma, le dije, viejo, hasta aquí nos vimos. cuando yo lo fui a ver que él estaba como en el coma le dije viejo hasta aquí nos vimos y Juanpa pasó, pasaron tres semanas hasta que él muriera y nunca lo fui a ver, nunca lo fui a ver y creo que él se fue triste conmigo con eso, no fui capaz de sacar un minuto para irlo a ver. Y eso me duele un montón porque me pone a pensar lo egoísta que fui, como la capacidad que tiene un hombre siempre de anteponer sus placeres, sus gustos y la incapacidad que yo tenía por sacrificar algo por un ser que amaba. No lo fui a ver. Cuando se murió nos avisaron y duré tres semanas sin verlo. No lo pude ver. No lo quise ver. A mí me pasó con mi abuelo. Él se puso, estaba ya muy mal. Yo estaba en Venezuela en ese momento. Y era fin de semana. Y tenía el fin de semana libre, que era que casi nunca me pasaba, y excusas, estaba cansado, estaba cansado de trabajar, pero yo sabía que a todos sabemos que se estaba muriendo y me lo pasaron al teléfono y sí, le dije que lo quería mucho y él de alguna forma se despidió de mí. Pero yo me sentí muy mal mucho tiempo por no haberme montado un avión que no me costaba nada porque tenía la forma de hacerlo. Y después me soñé con él y él simplemente se despidió tranquilamente desde una barca, pero entiendo esa sensación, hermano, entiendo la sensación y te acompaño en mi sentimiento. Y mira que yo también soñé con él, pero fue un sueño muy real, y recuerdo que fue, me abrazó y me dijo, solo quería verlo una vez más. Guampa, no sé si lo soñé, no sé si lo viví, yo no creo en muchas cosas, pero lo que sí te puedo decir es que hasta el día de hoy tengo un cargo de conciencia muy grande con eso, muy grande. Pero pues a veces hay que dejar ir cosas, ¿no? Sí, también, pues sí, de errores también nos construimos, hermano. Pero dolió mucho. Yo que he sido una persona de artes marciales toda la vida y te oigo hablar y pues siempre hablas como de tu desorden y tus errores y pues te respeto, pero tengo que decirte que yo admiro mucho igual tu fortaleza para sacar adelante tus artes marciales, o sea sacar un cinturón negro de cualquier arte marcial es algo muy duro, es un gran logro y yo nunca lo he podido hacer, así que yo te felicito y te admiro mucho, te admiro mucho por haber sido tan constante con eso, o sea fíjate que igual a pesar de lo que haya pasado con tu vida, hay algo en lo que siempre has sido constante y le has sacado siempre el tiempo y has seguido un camino. Y eso es muy admirable, compadre. ¿Sabes por qué? Porque el jiu-jitsu es lo único en la vida que terminé. Por eso lo amo tanto, porque hoy en día no me puedo poner en la postura de víctima, que es lo único que hago bien, pero sí te puedo decir con mucho orgullo que es lo único en la vida que fui capaz de terminar. Fue lo único en la vida por lo que me esforcé. Es mi más grande pasión. ¿Qué te enamoró del Jiu-Jitsu? ¿Qué te enamoró de ese camino? Que hoy en día yo lo considero una gran herramienta. ¿Qué fue lo que te enamoró? Mira, hay un dicho que dice que el Jiu-Jitsu es unoró de ese camino, que hoy en día yo lo considero una gran herramienta, ¿qué fue lo que te enamoró? Mira, hay un dicho que dice que el Jiu Jitsu es un deporte para perdedores y el dicho es porque una vez tú inicias en el deporte tú que lo has practicado te has dado cuenta, los primeros seis meses solo pierdes ¡Uf! ¡Qué comedera! Y solo tapeas y tapeas y tapeas hasta que empiezas a entender el juego después en el caso mío que soy un tipo grande te das cuenta que la fuerza y solo tapeas y tapeas y tapeas hasta que empiezas a entender el juego. Después, en el caso mío, que soy un tipo grande, te das cuenta que la fuerza no sirve tanto. Ayuda, pero no sirve tanto. Después te das cuenta que puedes someter a una persona sin darle un solo golpe. Y a medida que pasa el tiempo te vas dando cuenta que tú no solamente haces Jiu Jitsu en la academia, haces Jiu Jitsu afuera porque el Jiu Jitsu se trata de cortesía, de amabilidad, incluso empatía porque muchas veces tienes la posibilidad de romper a alguien y lo frenas, sabes, yo de hecho si me preguntas otra herramienta grande que yo tengo hoy en mi vida como tal es el Jiu Jitsu porque yo hoy en día me considero un cinturón negro en la calle en mi forma de ser, en mi capacidad de decir no en mi capacidad de hoy en día de ser fiel y te toco ese tema porque yo toda la vida fui infiel, ¿sabes? Toda la vida fui el hombre más infiel que... Pero yo entendí que era porque no me respetaba yo. Y cuando uno no se respeta, va a pasar. Hoy en día yo aprendí que valgo tanto que no... que yo no puedo estar con la una y con la otra por respeto a mí. Obvio, a mi esposa le doy todo el respeto del mundo, pero he aprendido que el respeto más grande te lo debes a ti mismo. Y eso se lo debo al Brazilian Jiu-Jitsu, el Brazilian Jiu-Jitsu me forjó como persona y bueno, fue mi terapia. Me forjó como persona y bueno, y fue mi terapia. Y pasa algo grande, Juanpa, y es que no todos los hombres del mundo, ahora que no todos los hombres del mundo pueden ir a buscar terapia, no todos los hombres del mundo pueden ir a un retiro, a acumular herramientas. Hay hombres en el mundo que están pasando por depresión, por adicciones. Yo desde que tengo uso de razón he sido adicto a cada cosa que me gusta. Y una adicción es una prisión muy brutal. Adicto a las mujeres, adicto a la pornografía, adicto a cada cosa que te genere un placer inmediato porque de eso trata una adicción la adicción trata de generar placer con cosas inmediatas y mira que ahí también hago una catarsis de porque lleve tan mal mi vida y fue porque me acostumbré a que todo era rápido y que más rápido que una adicción subir de peso con esteroides rápido ponerte feliz con droga rápido que me acostumbré a que todo era rápido. ¿Y qué más rápido que una adicción? Subir de peso con esteroides, rápido. Ponerte feliz con droga, rápido. ¿Ves porno? Ni siquiera tienes que poner cita ni gastar plata. Pones la película y ya. ¿Sabes? Entonces, yo creo que las adicciones son otra... Otro talón de Aquiles muy grande., pero como te digo, el BJJ que fue lo único que terminó en mi vida, hoy en día es mi herramienta y mi terapia. Y hay muchos hombres afuera, mira que yo tengo una frase muy grandota y es que uno tiene que ser amable con todo el mundo, porque uno no sabe qué batalla están pasando las personas, uno no sabe, uno a veces encuentra personas en la calle con una mala jeta y uno no sabe qué está pasando esa persona. Todos los hombres estamos pasando, además que yo creo algo Juanpa y es que los hombres, por ejemplo si un hombre tiene una esposa, no puede llegar a la casa a contarle a la esposa nada. Yo siento que las mujeres no escuchan, ¿sabes? Es como un pensamiento. Tú llegas a la casa y le dices, me pasa esto, me siento esto, no escucha. Entonces los hombres andan por ahí, por la vida, buscando en otras cosas como esa terapia que no pueden pagar. Pienso yo. Sí, sí, sí. Ahí sin duda mucho lo que estamos tratando de cambiar con esas conversaciones es justamente eso. Y fíjate que me han escrito muchas mujeres. Y me dicen gracias porque nunca lo había visto de esa forma. Porque pensamos que a veces además las enseñanzas machistas son solamente de los hombres, resulta que también hay muchas enseñanzas machistas que han acompañado a las mujeres y parte de las enseñanzas son, usted tiene que buscarse un hombre fuerte, rico, que la mantenga, ¿viste un hombre llorando? No, un hombre no llora, ¿cuántas veces no son las mamás las mismas que dicen a los niños, usted no llore, mi hijo, que usted es un hombre? Y creo que todo eso finalmente deriva en que muchos hombres se sientan muy solos, muy solos en su transitar. Y lo que yo siempre digo es, imagínate de pronto ese hombre que va ahí, que hace algo en la casa que no debe hacer, y cuando empieza a averiguar resulta que no sabe cómo va a pagar el alquiler del mes, o se quebró, o no sabe cómo pagar el colegio y los hijos y resulta que como lo único que vio en su casa fue violencia pues entonces llega a la casa y es lo que sabe hacer y no se trata de excusar a nadie porque creo que todos si hay una tarea que todos tenemos es la de tratar de ser nuestra mejor versión o sea eso sí es nuestra mayor responsabilidad pero si de algo estoy convencido y más después de estas charlas tú la número 31 pero si de algo estoy convencido y más después de estas charlas, tú la número 31, es que esta vuelta es entre todos, parcio. Tú una vez me dijiste algo que me marcó y fue que, tú me dijiste mirándome a los ojos, tú sabes que no todos tienen las mismas oportunidades, no sé si te acuerdas de eso tampoco. Creo que no porque estaba comiendo mucha mierda pero eso lo dijiste tú y no todos los hombres tienen las mismas oportunidades si el mismo tiempo, yo siempre tengo ese dicho no tienen las mismas oportunidades pero si las mismas 24 horas eso estamos claros pero el acceso pero el acceso a métodos para mejorar nuestros dolores, nuestro sufrimiento, no todos los hombres tenemos esa misma oportunidad de contarle a alguien lo que nos está pasando. Muchos hombres estamos caminando la vida en una prisión muy grande, encerrados en nuestro cuerpo, en nuestros trabajos, estando en lugares donde no queremos estar, siendo infelices. Entonces, creo que esa es mi tarea, Juanpa, mi tarea hoy en día es tratar de ser feliz, no de morir feliz. Si tú me preguntas, yo tengo otra teoría y es que un hombre sin sueños y un hombre sin fe es un hombre muerto. Y ese día también hice catarsis y es que yo nunca tuve muchos sueños. Hoy en día ya tengo sueños, pero el miedo más grande, Juanpa, que tengo es que si esto se acaba mañana, bueno, lo hice mucho. ¿Eres cinturón negro? ¿Te diste cuenta que puedes ser la mejor persona? Has trabajado por serlo y lo estás trabajando. Desde mi punto de vista. Lo valoro. Ahí, ahí. Digo yo. Parcero, muchas gracias. ¿Quieres decir algo más? No, Juanpa. Gracias por la... Gracias por la oportunidad. Gracias por... Gracias por ser una persona tan bonita, hermano. Gracias por ser el mismo de la pantalla en persona en serio yo yo nunca le pido fotos a nadie no sé si te acuerdas que yo te pedí fotos yo tengo una admiración yo quiero contarte que cuando tú hacías a JJ yo me compré una chaqueta igual yo salí a la tienda creyéndome JJ a ese nivel es la admiración que yo tengo por ti me siento muy feliz de estar acá porque este es un espacio que yo sé que está sanando a muchos tipos en nuestro entorno y por último quiero dejar un mensaje y es que no se ve tan duro, perdónese perdónese perdónese no no piense tanto en plata no piense tanto en el pasado sea feliz que su que su más grande sueño sea ser feliz no se compare y cuide su salud quiero dejarle ese consejo a todo el mundo no se compare y cuide su salud quiero dejarle ese consejo a todo el mundo no se compare perdónese y cuide su salud gracias Juan gracias a ti gracias hermano y pilas la jugada gracias hermano si te sientes abrumado o perdido en tu camino hacia el bienestar emocional ¡Y pilas! ¡La jugada! Gracias, hermano. Si te sientes abrumado o perdido en tu camino hacia el bienestar emocional, o simplemente quieres trabajar en ti, en alcanzar tu mejor versión, tranquilo, no estás solo. Celia te conecta con más de 350 profesionales en salud mental y bienestar emocional que pueden guiarte y apoyarte en cada paso del camino. Además, te ofrece recursos gratuitos, como meditaciones guiarte y apoyarte en cada paso del camino. Además te ofrece recursos gratuitos como meditaciones guiadas, ejercicios de respiración, diarios de emociones y mucho más. Visita celia.com o descárgate la app y encuentra el camino hacia una vida más feliz y conectada.